

La paella empieza con el aroma.
Aceite de oliva templado, arroz tostado, azafrán y un fondo que se integra lentamente.
Mientras el arroz se cocina, su textura evoluciona: primero suelta, después cremosa en el interior, con una ligera firmeza al morder.
Los sabores se construyen capa a capa — salinos, terrosos, minerales — según los ingredientes.
Para nosotros, la paella no es un plato individual, sino una sartén para compartir.
Se sirve en el centro, se reparte, se saborea, se huele incluso antes del primer bocado.
Un plato que llena el espacio — de aroma, de sabor y de una cálida sensación que evoca el mar y el sol.
Todos nuestros platos de carne y arroz se preparan en nuestro horno tradicional de carbón.
Trabajamos con calor directo, brasa y tiempo.Carne, pescado y arroz reaccionan de forma especial a esta intensidad: las superficies se caramelizan, el interior permanece jugoso y se desarrolla una profundidad de sabor característica.Los aromas tostados se integran con la grasa, las proteínas y los jugos naturales.Las texturas se definen con claridad: firme por fuera, suave y concentrado por dentro.
